Enfermedades de transmisión sexual 

El dermatólogo es el médico especialista de las alteraciones del área genital. Las enfermedades de transmisión sexual son frecuentes por lo que no debemos olvidarnos de ellas.

Es importante destacar las lesiones tipo verruga como son los condilomas acuminados (VPH) o los moluscos contagiosos y las lesiones tipo úlcera como son la sífilis y el herpes genital. Es importante acudir al especialista para un buen diagnóstico y tratamiento.

Dentro de las lesiones tipo verruga tenemos los condilomas acuminados. Se trata de una infección por el virus del papiloma humano (VPH). Se trata de lesiones sobrelevadas, de color piel o marronáceas que aparecen en el cuerpo del pene, labios mayores y en pubis.

Diferenciamos estas lesiones de los moluscos contagiosos porque estos últimos se asemejan más a “unos granitos” que con frecuencia pican.

Disponemos de varios tratamientos; crioterapia de las lesiones (suelen ser necesarias varias sesiones), curetaje y tratamiento domiciliario con cremas o líquidos que irritan las lesiones hasta que desaparecen.

dermatologo valencia

Las lesiones tipo úlcera son menos frecuentes. La sífilis está producida por el Treponema Pallidum y presenta manifestaciones clínicas muy variadas por lo que se la conoce clásicamente como la “gran simuladora”. La sífilis continúa siendo un problema en todo el mundo y en muchos países, como España, es considerada una enfermedad de declaración obligatoria.

Clínicamente en el estadio inicial suele aparece una úlcera indolora de 1-2 cm en la región genital conocida como chancro. Menos frecuente es la aparición de la lesión en mucosa oral. Si no se trata, la lesión se resuelve pero la enfermedad avanza a otros estadios hasta afectar a otros órganos como son el sistema nervioso o el corazón. El tratamiento es la penicilina.

En cuanto al herpes genital, es importante remarcar que en la gran mayoría de los casos es debido a una infección por el virus herpes simple tipo II (VHSII), a diferencia del herpes oral, que suele ser causado por el tipo I. Aparecen pequeñas lesiones tipo vesícula que confluyen. Muchas veces no produce síntomas o éstos son leves. Los síntomas más frecuentes son el dolor, la aparición de úlceras y la formación de costras. El tratamiento consiste en antivíricos orales y tratamiento tópico.